El PAN frente a Morena en Veracruz

En mi opinión personal, la manera en la que nuestro Partido Acción Nacional pueda recuperar espacio en la confianza ciudadana es siendo la opción “seria” a los gobiernos de ocurrencias de Andrés Manuel López Obrador y Cuitláhuac García.

No vamos a regresar a las altas magistraturas siendo los “nuevos chairos”, sólo siendo reaccionarios ante cada cosa que salga de la boca del Presidente de la República.

Desde mi punto de vista, desde 2006 para acá nos hemos enfocado mucho en la operatividad y en sus técnicas y dejando a un lado las discusiones del fondo, del qué somos y del qué pensamos.

Es así que hoy dentro de la militancia, nuestros candidatos, servidores públicos y representantes populares cada quien tiene su propia visión sobre lo que debería pensar el Partido en distintos temas que no tenían vigencia durante la discusión de la Proyección de Principios de Doctrina del 2002, o temas que sí estuvieron contemplados pero que la sociedad ha rebasado en un sentido u otro.

Me parece fundamental que lleguemos a una discusión y socialización de ese “qué somos”, para así comunicarnos con el electorado a todos los niveles con un mensaje serio, con un mensaje consistente.

Que cuando haya que reaccionar ante el gobierno lo hagamos de una manera estructurada -a cada crítica una alternativa de solución-, que lo primordial sea vender una visión de país y de Estado más allá de sólo hablar de coyunturas específicas.

Nuestra supervivencia como oposición competitiva puede estar en riesgo tan pronto como en 2021.

Por eso es importante trabajar desde hoy por reconstruir nuestra identidad para que una vez más cada militante pueda ser nuestro vocero, y generemos entre la ciudadanía la percepción de un Partido que con humildad y libertad reconozca errores del pasado, pero que tiene una propuesta de futuro con las personas y su desarrollo en el centro.

Una vez concluida la labor interna de generar nuestra oferta, debemos avocarnos a la suma de quienes fueron nuestros aliados naturales por muchos años: cámaras empresariales, organismos de la sociedad civil, e incluso organizaciones religiosas. Muchos de ellos se encuentran buscando cómo organizarse para ser la resistencia ante una posible regresión autoritaria, y me parece que somos nosotros quienes mejor podemos liderar esa causa. Eso sí, deberemos tener generosidad y apertura con nuestros aliados.

Necesitamos brújula, necesitamos estar de acuerdo en el rumbo que seguiremos, y necesitamos sumar a ese rumbo a más personas para que juntos defendamos a las instituciones democráticas, pero también encarnemos de manera seria las reformas necesarias para combatir los vicios del sistema político con la que la gran mayoría de las personas están indignadas.

También te podría gustar...